Anemia infecciosa equina

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La Anemia Infecciosa Equina (AIE) es una enfermedad retroviral de los équidos, que se caracteriza por signos clínicos agudos y/o crónicos recurrentes, que pueden incluir fiebre, anemia, edema y caquexia en algunos animales. Muchos caballos presentan signos leves o inaparentes en una primera exposición y son portadores subclínicos del virus. Es probable que los propietarios no noten la infección de sus animales, a menos que se realicen pruebas serológicas. Todos los caballos infectados, incluidos los asintomáticos, se convierten en portadores y son fuente de infección durante toda su vida.

La AIE es causada por el virus de anemia infecciosa equina, un lentivirus de la familia Retroviridae que se ha encontrado en casi en todos los países del mundo.
Se transmite mecánicamente desde las piezas bucales de insectos picadores y por cualquier objeto corto punzante que contenga sangre infectada.
Algunos insectos, como las moscas de los establos (Stomoxys calcitrans), pueden transmitir la AIE. Los vectores más efectivos son las moscas picadoras de la familia Tabanidae, especialmente las moscas de los caballos (Tabanus spp. y Hybomitra spp.)

El período de incubación es de una semana a 45 días, aunque puede ser mayor.
Los signos clínicos de la forma aguda de la AIE, generalmente son inespecíficos. En algunos casos, en caballos, el único signo es la fiebre, que a veces va acompañada de inapetencia transitoria. En los casos leves, la fiebre puede durar menos de 24 horas. Los caballos más severamente afectados pueden debilitarse, deprimirse y permanecer inapetentes, con signos adicionales tales como ictericia, taquipnea, taquicardia, edema con fóvea ventral, trombocitopenia, petequias en las membranas mucosas, epistaxis o heces sanguinolentas. Puede producirse anemia, aunque es más probable que sea grave en los animales crónicamente afectados. Las infecciones inaparentes pueden convertirse en sintomáticas cuando ocurren otras enfermedades simultáneamente, estrés severo o trabajo intenso.

La Argentina establece bajo Programa que los equinos sean evaluados para la AIE. La normativa oficial obliga a la realización de un test serológico previo al movimiento de equinos, debiendo ser negativo. Asimismo, se recomienda a los propietarios que implementen el test al ingreso de equinos a los predios, como así también, un test diagnóstico a la totalidad de los equinos del predio una vez por año, a los efectos de la detección de reactores positivos.
Es importante destacar que no existe vacuna disponible.

La Anemia Infecciosa Equina (AIE) es una enfermedad retroviral de los équidos, que se caracteriza por signos clínicos agudos y/o crónicos recurrentes, que pueden incluir fiebre, anemia, edema y caquexia en algunos animales. Muchos caballos presentan signos leves o inaparentes en una primera exposición y son portadores subclínicos del virus. Es probable que los propietarios no noten la infección de sus animales, a menos que se realicen pruebas serológicas. Todos los caballos infectados, incluidos los asintomáticos, se convierten en portadores y son fuente de infección durante toda su vida.
La AIE es causada por el virus de anemia infecciosa equina, un lentivirus de la familia Retroviridae que se ha encontrado en casi en todos los países del mundo.
Se transmite mecánicamente desde las piezas bucales de insectos picadores y por cualquier objeto corto punzante que contenga sangre infectada.

Algunos insectos, como las moscas de los establos (Stomoxys calcitrans), pueden transmitir la AIE. Los vectores más efectivos son las moscas picadoras de la familia Tabanidae, especialmente las moscas de los caballos (Tabanus spp. y Hybomitra spp.)
El período de incubación es de una semana a 45 días, aunque puede ser mayor.

Los signos clínicos de la forma aguda de la AIE, generalmente son inespecíficos. En algunos casos, en caballos, el único signo es la fiebre, que a veces va acompañada de inapetencia transitoria. En los casos leves, la fiebre puede durar menos de 24 horas. Los caballos más severamente afectados pueden debilitarse, deprimirse y permanecer inapetentes, con signos adicionales tales como ictericia, taquipnea, taquicardia, edema con fóvea ventral, trombocitopenia, petequias en las membranas mucosas, epistaxis o heces sanguinolentas. Puede producirse anemia, aunque es más probable que sea grave en los animales crónicamente afectados. Las infecciones inaparentes pueden convertirse en sintomáticas cuando ocurren otras enfermedades simultáneamente, estrés severo o trabajo intenso.

La Argentina establece bajo Programa que los equinos sean evaluados para la AIE. La normativa oficial obliga a la realización de un test serológico (Test de Coggins) previo al movimiento de equinos, debiendo ser negativo. El mismo tiene una validez de 60 días desde la extracción de la muestra.  Asimismo, se recomienda a los propietarios que implementen el test al ingreso de equinos a los predios, como así también, un test diagnóstico a la totalidad de los equinos del predio una vez por año, a los efectos de la detección de reactores positivos.
Es importante destacar que no existe vacuna disponible.
Cualquier equino que resultare positivo al Test de Coggins será marcado a fuego con las siglas AIE en la tabla izquierda del cuello, y posteriormente eutanasiado o enviado a faena. El predio en el que se encontraba será interdicto y se procederá al saneamiento del establecimiento, según lo establece la normativa vigente.


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